Los clipers del Té.

El Cutty Sark
Me encanta el té y soy un enamorado de los barcos de vela...

El primer cliper del té británico fue construido, en 1850, en Aberdeen, con el nombre de Stornaway. Éste sería el primero de unos 26 veleros para el té construidos en Gran Bretaña, de entre los cuales el Taeping fue uno de los mas famosos y el Cutty Sark uno de los últimos. Cada año se organizaban carreras de clipers, las cuales provocaban, como acontecimiento deportivo, un vasto interés publico.
Los barcos recogían su cargamento de té en China y partían de Foochow con la misma marea, descendían el mar de China, atravesaban el océano Indico y doblaban el cabo para, luego, subir bordeando la costa atlántica de África, pasar las Azores y adentrarse en el canal de la Mancha. La carrera terminaba, de hecho, con remolcadores tirando de los barcos Támesis arriba hasta el puerto de Londres y con la descarga, en la orilla, de las cajas de té. El mercader ganador obtenía una prima de 6 peniques por libra de peso y había un importante premio en metálico para el capitán y para la tripulación.
La ultima carrera de clipers tuvo lugar en 1866.

Tomado de "El librito del amante del té" de Isha Mellor

Comentarios

  1. Interesante aportación

    gabon, buenas noches Angel

    ResponderEliminar
  2. ¡Que tiempos aquellos! Navegando por los 50 bramadores en esos aparatos naúticos y subiendo al palo a maniobrar con esos vientos y esas olas.Parando en medio del océano a preguntar la hora a otro barco para calibrar el cronómetro... Como las cosas sigan su curso, a lo mejor vemos otra vez barcos muy semejantes a los clippers...antes de lo que pensamos.

    ResponderEliminar
  3. A lo mejor los volvemos a ver antes de lo que pensábamos http://noticias.masverdedigital.com/2010/barcos-de-vela-inspiran-otras-formas-de-viajar-en-el-mar/
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Gracias amigo. Mi experiencia nautica se limita a varios meses embarcado en un dragaminas, a algunas navegaciones quinceañeras en un "vaurien" y poco mas. Amo el mar y tengo la suerte de vivir a escasos 100 metros del mismo.
    Desde la ventana de casa puedo ver un pequeño trozo de este Cantabrico tan cambiante. Hablaremos de todo ello.Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario